"Si algo no resulta lógico, perdón de mi cabeza"

miércoles, diciembre 07, 2005

Déficit de endorfinas (O lo mío es una triste enfermedad)

Sucumbí. Mis principios y mi cuerpecito, todo adolorido. Aunque suene pretencioso: sí, ayer fui al gimnasio. Y pasé toda una hora, de 19:15 a 20:15, intentando dar saltitos, pasos y golpes al ritmo del punchi, punchi, punchi, punchi, punchi. Aerobox, que le llaman.

Quienes me conocen saben que hace algunos años me reía a mandíbula batiente de la “actividad física”, principalmente por el prejuicio de que quienes la ejercitaban lo hacían en desmedro de la ejercitación intelectual.

Sin embargo, los años han flexibilizado mis prejuicios (de hecho, ahora hasta como mayonesa y ají verde, aderezos de los que hace poco renegaba. También uso MSN y tengo este blog, yo, la que le cargaba Internerd). Sumado a que soy como la reina del sedentarismo, a las comidas grasientas y colesterólicas de la Carmencita (“¡Guácala! ¡Guácala! ¡Guácala!”) y ciertas dosis insufribles de estrés, me hicieron aventurarme en estas lides.

Ayer sudé la gota gorda, con la esperanza adicional de elevar mi nivel de endorfinas, que ni siquiera logro elevar a punta de chocolate con almendra. Pero no, sigo tristona, con las endorfinas tan bajas como mis feromonas (que deben estar ya en nivel -20 mil). En esta época siempre me pongo triste. La Señorita K ya desarrolló un post que versa de las posibilidades de felicidad en esta época de celebraciones, que me hizo meditar sobre mi ya tradicional tristeza de fin de año.

Aclaro que jamás he querido suicidarme, ni asesinar a nadie en esta fecha. Tampoco es que pase tirada en la cama, con depresión Terminal. No. Lo mío es casi la tristeza como estilo de ritual navideño, que no calza con lo que se exige: paz, amor y la obligación de estar permanentemente sobre la pelota, como dice el penquista despierto.

Hace poco entrevisté a Hernán Gallardo Pavez, autor de la cumbia “Un año más”, uno de los himnos del carrete patrio. Nunca he sido buena para bailar, pero supongo que para los que les gusta, la melodía de esta canción seguramente les provoca comezón en los pies. Sin embargo, creo que –por muy alma-de-la-fiesta que se sea-, igual debe darles algo de nostalgia. Y al conocer al compositor –un viejo desgarbado, que vive en una casa fétida y oscura, rodeado de nueve perros- uno entiende por qué. Porque le provocan más pena que rabia las injusticias de la vida, que han llenado de plata a los que usufructúan de su hit mientras él vive en la pobreza y el semi anonimato.

“Un año más, que mas da, / cuantos se han ido ya (…) / No importa los años que tienes /Es el tiempo el que no se detiene”, dice la letra.

Noto que en los últimos días, los post de este blog han estado demasiado personales, rayanos en el ombliguismo. Supongo que es el efecto diciembre. Y eso que recién estamos a día siete…

12 Comments:

Blogger Cristian said...

Ah, los blogs deben ser personales; si no son una lata (que me perdone Fernando Flores).

Sobre lo otro... creo que el efecto Diciembre nos llega a todos. Es casi un estado normal: un país que consume industrialmente pero que al mismo tiempo no tiene idea por qué. Un cuento sin salida, un tener que comprar y todo eso. No hay salud.

¿La entrevista tuya fue en Primer Plano? (Sí, yo vi ese programa).

10:50 p. m.

 
Blogger K. Whitmore said...

Siempre pensé que con calorcito el efecto diciembre se sobrellevaba mejor...no me acabo de hacer a la idea...Navidad..buen tiempo(qué cateta soy).

9:55 a. m.

 
Blogger Loruka said...

Cristián: No, la entrevista mía fue en diario El Día de La Serena, hace como dos sábados. Lo siento, no soy parte del TV set =(

k. withmore: La verdad es que con el calor me siento peor... debí haber nacido en Alaska o la Antártica, junto a mis amigos, los pingüinos.

Saludos a ambos

3:25 p. m.

 
Blogger Loruka said...

Olvidé decir que Hernán Gallardo Pavez es oriundo de Coquimbo y desarrolló su carrera acá. Está viviendo un verdadero revival, porque -además de la mía- ha salido en entrevistas en Primer Plano y Canción Nacional, de Canal 13.

3:41 p. m.

 
Blogger Raúl said...

Los versos colombianos equivalentes dicen: "Yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas (...) Me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra"

Sinceramente, a mi la navidad, me pone Muy nostálgico...

Saludos,

6:18 p. m.

 
Blogger young_supersonic said...

A MI ME PASA LO MISMO. LA NAVIDAD ME ENTRISTECE NO SÉ X QUÉ... DEMASIADA PENA LA MISA DEL GALLO.
X LO MENOS ESTE FIN DE AÑO -HASTA EL MOMENTO- ME PILLA MÁS SERENO. EL AÑO PASADO FUE MUY FUCKING... SÓLO QUERÍA LAGRIMEAR.
QUE BUENO QUE HAGAS ACTIVIDAD FÍSICA. AL MARGEN DE LAS PRETENSIONES ESTÉTICAS QUE SE RELACIONAN, LA VIDA SANA SIEMPRE REPERCUTE EN FACTORES POSITIVOS PA UNO.

11:10 p. m.

 
Blogger MeKa said...

cuando uno abre un blog espera cosas del otro... rayos d vida al otro lado... pero la tristeza... tiene ese sabor dulce ... que atrapa ... y del que lo mejor que se puede hacer es despegar¡¡¡¡

6:58 a. m.

 
Blogger Emparejada said...

A mi me gusta la navidad y las fiestas porque no pretendo nada de ellas, están y como y eso es rico porque no soy sufrida y nací feliz, hay personas que se cuestionan todo.. y aparte considero que el ocio es la madre de los vicios y la lata, sigue con tus ejercicios y come sano (imposible tomar 2 litros de agua al día)...

12:12 p. m.

 
Blogger Kathy_C said...


1.

...es que las feromonas se demooooran po... ya sabes "en el espacio las distancias son grandes", razonamiento que se puede al cuerpo. Demás.

Es bueno rebotar. Sobretodo por aquella sensación de que en esa rebotienta hora casi moriste para quemar las calorías de un chocolate. Luego, no quieres ni verlo. En serio.


2.


Es raro. Pensaba en que si nadie se diera cuenta de que estamos en diciembre, pues nadie lo sabría (jeje, desperté brillaaaaante). No sé, es muy extraño pensar en el poder de las convenciones y en la necesidad de formar parte de un grupúsculo. De sentirse dentro.

Si tengo hijos, ¿qué les voy a inventar si para mí dios no existe y -por lo tanto- el hijo de él tampoco?

Uf!


3.

Hazle caso a mi madre: vota Bachelet (jajaja) En serio.

1:18 p. m.

 
Blogger Kathy_C said...

La palabra que falta es: adecuar.

Tome este posteo como un vale por esa palabra. =)

1:20 p. m.

 
Blogger Loruka said...

Raúl: no conocía esos versos, me gustaron. Me gustó también la historia del perro feo (insisto en que tal vez no supiste ver su belleza interior).

tusarilson: es penca estar lagrimeando cuando todos los demás saltan de contentos. Peor es vomitar entre los abrazos de todos, frente a la torre Entel, aun cuando no se ha bebido nada. Aguante!!

meka: puede que no sea el blog más alegre del mundo, pero aseguro que está vivo. Respira, patalea y te da la bienvenida.

emparejada: el ocio no es necesariamente la madre de los vicios y la lata... Además, no considero negativo cuestionarse las cosas: no siempre guatita llena es corazón contento.

kathyc:

1.- Ah, no cacahab que se demoraran tanto.

2.- Mmmmm, quizás podríamos llamar a este mes noviembre bis o pre enero.

3.- Pero si syo ya estaba convencida... Dile que mejor concentre sus fuerzas proselitistas con Cubilloso.

4.- No te preocupes: solita le había agregado el adecuar a tu primer post.

Besos.

3:20 p. m.

 
Blogger javi said...

en realidad a mi me gusta en especial " la noche buena", en familia, los preparativos de los presentes son cada vez más rápidos, y casi para salir del paso.. ´pero la cena en familia, es otra cosa, no se, a mi me gusta más esta noche, siento más algo intimo, mas calorcito, es más magico todo..la noche de año nuevo, no me gusta mucho.. es más,esa que pase rapidito... es pura jarana.
cuestion de opinión.
saludos

4:50 p. m.

 

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