"Si algo no resulta lógico, perdón de mi cabeza"

martes, febrero 07, 2006

Maldita nariz


Si hay algo que altera mi performance tolerante son los olores. Lo digo porque uno de mis compañeros de pega cambió de perfume. Y durante toda la mañana, su decisión me ha parecido totalmente desafortunada. E insufrible.

Soy demasiado quisquillosa, olfativamente hablando. Y así como hay olores que me fascinan y de los que me hago adicta, hay otros que me sacan de quicio o me descomponen. De hecho, mientras escribo esto me siento agobiada por el aroma que huelo, que me remite a piel enferma, a patologías, a desaseo por dolor.

Precisamente, éste es uno de mis temores más fuertes: que la repugnancia me haga cometer omisiones, negligencias o estupideces en caso de que alguien que yo quiero desarrolle alguna enfermedad que implique estos terribles olores.

En un ámbito más frívolo, otros olores que no tolero son el del huevo, el del pollo y el del pescado, sencillamente porque odio utilizar utensilios que estén impregnados con estos hedores. ¡Puja!

También me cargan los olores de los desodorantes ambientales y de los jugos en polvo, el olor a óptica –sí es cierto, tienen un olor característico ¿o acaso nunca lo han notado?- y a dentista o, más bien a anestesia. De sólo pensar me da susto.

Ya, parece que estoy guateando. Pero el perfumita ése me sigue molestando en la nariz.

PS: A todos los que se preocuparon por mi día de furia, les cuento que –efectivamente- fue un día de mierda, pero que no quemé a nadie, para alivio de Coaniquem.

7 Comments:

Blogger Kathy_C said...

Jajaja que soy peladoooora. ¿No veís que el cabro lo hizo por mejor? Jajajá.

El otro día hablamos de los olores y casi nos dimos un abrazo cuando cachamos que ambas gustamos del olor a cloro y bencinas. Aaaah (suspiro).

Igual, yo odio el olor a pasto cortado. Lo detesto, me hace hasta doler la nariz. Es horrible!

6:43 p. m.

 
Blogger Cristian said...

Pucha... Pobre cabro, a lo mejor el perfume se lo regaló alguien importante y estaba haciéndole el gusto. O a lo mejor a él le gustaba el dichoso perfume: ¿cómo arreglar el entuerto? No es llegar y decirle así, de buenas a primeras, tampoco... Hay una cortesía de por medio.

A mí me gusta el olor a arroz cociéndose y me carga el olor a tallarines recién cociéndose.

8:16 p. m.

 
Blogger Raúl said...

Mira lo que me pasa a mi: casi no tengo olfato. Por la rinitis, creo. Así que soy un analfabeta de los olores. Tengo que ponerme las aromas en la punta de la nariz para distinguirlas...

La sensibilidad es buena. Seguro, gracias a esa sensibilidad, también disfrutas más de cosas delciadamente bellas...

Fuerte abrazo Loruka!

8:58 p. m.

 
Blogger Espíritu Caótico said...

Eso me pasa a mí con una compañera sentimental que tengo. Es guapa, inteligente y besa como los ángeles, pero su perfume mezclado con el olor de una vaselina, crema o pintalabios que se echa no es el más acertado... pero qué le vamos a hacer :-(

5:49 a. m.

 
Blogger Polakín said...

Olores.

Hablemos de olores.

Mejor, (me río de mi y de mi blog mientras te escribo este comentario) visita el Blog, que aparece en mi perfil.


Saludos, sólo daba vueltas por acá.


Polakín.

1:18 a. m.

 
Blogger Kathy_C said...

Ella se va de vacaciones y me deja tirá' ...

=(

Mala.

5:53 p. m.

 
Blogger bàrbara said...

El cuento de los olores es cosa sería,no hay nada mas matapasiones que un olor desagradable,...
Es detestable ese olor que muchas abuelitas tienen,que no lo sienten mucho y se hechan casi media botella encima,mmm lo mismo que algunas de nosotras,tbn el olor a ciertas partes ...
hay algunas flores silvestres que tienen un olor genial,creo que se llaman libutrinas, o algo asi es muy genial,y los olores dulces,para mi buena suerte mis pololos ,salvo uno,tiene y han tenido un muy buen gusto y el que no lo tuvo,se lo arreglamos jajaja
un abrazo...

12:14 p. m.

 

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