"Si algo no resulta lógico, perdón de mi cabeza"

miércoles, febrero 22, 2006

XX


Convengamos que haber nacido “niña mujer” implica ciertas molestias surtidas. Cuando venía a la pega –apurada, para variar-, pasó un imbécil a mi lado y formuló una frase que derrochaba creatividad: “¡Ay, guasssshitaaaa, mi amooooors, rica!”.

Obvio, vulgar y nulamente seductor. Lo más patético, sin embargo, fue la “especial” mirada que me lanzó: ojos lánguidos y como húmedos, acompañados por una suerte de convulsión corporal y una pasada de lengua por las comisuras. Puaaj!

Asqueroso.

Sé que esto no tiene nada de extraordinario. Que pasa casi a diario. Sólo sucede que me violenta ser algo así como producto de La Polar. Llegar y llevar. Uno siempre puede hacer oídos sordos a estas “loas” o responder con el garabato más ordinario que se tenga más a mano (mi opción favorita). De rasca a rasca y media.

Lo realmente desagradable es cuando los caballeros pasan a la “estimulación” manual.

1992. Tengo trece y visito frecuentemente a una tía. Un día, voy sola, con una de mis hermanas, que tiene ocho. Jugamos y de repente surge –como por magia- un tipo mal agestado. Estruja una de mis pechugas. Pechuguitas, en rigor. “¡Ricas, las tetitas!”, dice.

Obviamente reacciono tarde. Me quedo pateando el suelo y uso poleras gigantescas el resto del verano, para repeler futuros ataques.

2001. Domingo de verano, cerca de las 20:30 horas. Desde hace años, el mío es casi una postal del programa estatal Barrio Más Seguro. No pasa nada. Voy a comprar al bazar y de repente –de la nada otra vez-, un tipo me agarra el poto y una pechuga, intentando botarme.

Yo, paralizada, sin creerlo. “Calladita, cabrita, que así nos va mejor”, susurra. Afortunadamente, su recomendación me despierta a mí y al barrio entero con la andanada de insultos que le propino. "Ándate a la conchetumadre, culiao de mierda", es lo más finito que le digo. El imbécil huye despavorido.

2004. Fines de febrero. Santiago. Práctica profesional en un promisorio medio independiente, hoy desaparecido. El representante legal de la revista me ronda patéticamente. Y eso que era la más fome de las practicantes. Insiste en hacerme preguntas íntimas –que me niego a responder-, fuerza evidentemente situaciones para quedar a solas e invade concienzudamente mi espacio personal.

Sus esfuerzos son obvios y algunos colegas me hacen comentarios. Persisto en mi laconismo y mi cara de perro. Sale de vacaciones por tres semanas y cuando regresa, mi práctica culmina. Me salvo de una situación explícita de acoso, pero el desagrado perturba mi evaluación personal de ésta, mi primera experiencia formal de trabajo.

Y usted, ¿cree que si mis cromosomas fueran XY en lugar de XX habría pasado por esto?
Imagen: www.sxc.hu

7 Comments:

Blogger Raúl said...

No hay duda de que las mujeres están más expuestas a este tipo de desagradables situaciones que los hombres. Sinembargo, también se dan acosos en el caso inverso, de Jefa a subalterno, e incluso de Jefe a Subalterno. He visto casos en la prensa (No así de Jefa a Subalterna, pero habría que investigar mejor).

Es una pena que haya gente tan irrespetuosa. Confío en que no tengas que enfrentar de nuevo esta desagradable situación.

Cordial saludo amiga!

Sólo con educación

5:22 p. m.

 
Blogger Raúl said...

Lamento profundamente que te hayas visto sometida a este tipo de situaciones. Confío en que no vuelva a suceder. Falta mucha educación, y en general, no hay mucha cultura ciudadana.

Saludos,

5:28 p. m.

 
Blogger Kathy_C said...

Uf! qué tema más complicado...

Igual, entiendo que los episodios más traumáticos de la onda acoso se dan en la niñez. Yo ni los menciono porque me da pánico-paralizante.

Pero ése de la calle San Antonio ... uuuf!, terror-pánico-pavor. Todo el mismo tiempo.

Nanai para usted.Ya sabe, eso pasa por mirar a todos del hombro pa'bajo. Pa' la otra, me avisa y tate!, le chantamos combos a todos los weones barsas. Espero el mismo compromiso de ti para conmigo.

Ah!, en todo caso, ahora que tení pendrai-reproductordemp3 , demás que no te vai a dar ni cuenta del webeo... de las leseras que gritan los hombros. Ahora vas a escuchar sólo música. Es la papa.

K.

6:17 p. m.

 
Blogger Kathy_C said...

Hombros = hombres

Juju

6:18 p. m.

 
Blogger Cristian said...

Algunos "hombros" son complicados. Tampoco es muy agradable transitar al lado de una doncella a la cual los hombros se dedican a gritarle cosas destacando ciertos sectores de su anatomía. Uno se siente entre inútil y perdido. Pero obvio que para ustedes es muchísimo más difícil. Todas han vivido episodios similares, lo que me hace pensar que en esos momentos no hay discriminación de ningún tipo: todas las mujeres son iguales. Ahora, depende de cómo reaccionen. Me reí mucho con lo de su garabateo. Creo que es una buena arma de defensa. Cuídese.

9:40 a. m.

 
Blogger Loruka said...

Claro, una buena arma. Pero no muy fina, viniendo de mi parte, que soy sumamente sensata y compuesta.

Una leidi, pues. (Ni tanto, creo)

7:01 p. m.

 
Blogger pedro said...

qué asco

puaj!

lo lamento

12:22 a. m.

 

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