"Si algo no resulta lógico, perdón de mi cabeza"

martes, abril 25, 2006

Mandinga (O juro que no he visto "El Aval")


Junten miedo, porque hoy soñé con el Diablo. Y no es que sea una persona especialmente temerosa de las (malas) artes del Demonio, pero en mi pesadilla por tratar de defenderme de él, le pegaba a mi hermana.

A punta de puños, patadas y el lanzamiento de objetos contundentes, le sacaba la cresta.

Cuando niña, en pleno misticismo pre primera comunión, en un par de ocasiones también soñé con su malignidad. El típico pije de cara flaca, barba de chivo y bastante sobrio y elegante, de no ser por el mal gusto de tener una cola saliendo del smoking.

Por supuesto que despertaba mal y no me dormía hasta que empezaba a repetir la oración al ángel de la guarda.

Esta madrugada igual desperté angustiada, de espaldas –generalmente me acurruco de cara a la pared-, con los brazos incómodamente flectados y las manos empuñadas. A partir de entonces me desvelé. Me quedé adormilada y sí, asustada. Además, por pudor, no quise repetir el mantra de mi niñez.

Desde hace un tiempo mi relación con el Pulento (como le dicen en La Cuarta) no es lo que era. Ya no creo tanto en él y varias veces siento que la divinidad es un diazepam que el poder le aplica a sus subordinados, para evitar cuestionamientos y –peor aún- insurrecciones.

Menos aún creo en el Demonio. Lucifer. Satán. El Príncipe de las Tinieblas. O como quiera que se llame. Según la Iglesia Católica, está opción es una puerta abierta para el “Cola de Flecha”, que se aprovecha de su poca credibilidad para dejarse caer sobre las más almas escépticas.

Sin duda que el Diablo es un buen pretexto. Para las guerras mundiales, las armas nucleares, la desigualdad, la pésima distribución del ingreso, el descuartizado de Puente Alto, George W. Bush, Osama Bin Laden.

Pero para mí es una pésima excusa. Porque creo que cada uno puede optar, si lo quiere, por el mal. Por distintas causas: ira, ambición, despecho, envidia. Incluso por ignorancia.

Sin embargo, y aunque creo –con real convicción- en todo lo que he escrito, encontrarme a boca de jarro con Mandinga, justo en un momento en que mis facultades mentales se encuentran apagadas o fuera del área de cobertura, no deja de inquietarme. Mucho.

Y a usted, ¿l@ asusta el Demonio? ¿Tiene pesadillas con él? ¿L@ incomoda?

4 Comments:

Blogger Kathy_C said...

Ya lo digo Xuxa, "el diablo es magnífico". Y aunque después, medio mundo le gritaba "chú-pa-lo" cuando ella -feliz- canta "ilari-lari.lari-é"..., no deja de tener razón.

Incomprendida, como casi todos. O como los que nos creemos-queremos ser lo máximo.

En todo caso, yo no creo en el diablo, pero le tengo miedo. Igual que a los fantasmas. Tengo susto de que se manifieste y me haga lesa. Sueño con hacerlo tonto, con pasar a la historia como "la rota que engañó al diablo". Una Bartola Lara de los tiempos modernos. O post modernos, como sea.

El diablo es magnífico, a mí parecer y dándole la razón a María Gracía do Nascimento. Sin él o su figura o su idea o imagen, nada sería lo mismo. Ni las religiones, ni las pulseras de los nosecuántos poderes ni los paredesufrirpues!... nada de eso existiría. ¿Me va a decir que no lo haya pulento, de verdad? (Valga el saludo para los cabros de La Cuarta) .

Y bueno, ya nos topamos con Mandinga. Uf!, qué miedo =(

9:02 p. m.

 
Blogger Cristian said...

Puchas, me pillaron con el tema religioso y ahora tengo que seguir siendo consecuente no más. Sí creo en el Diablo (el Mal) por antítesis a Dios que es el Bien. ¿Me entiende? Es por una cosa de oposición completa. Como que creo en la Concertación porque conozco a la Derecha. O algo así. Mal ejemplo. Lo que sea.

Ahora que se manifieste golpeando a su hermanita, lo dudo. Para mi gusto siempre anda suelto, pero no es para echarle la culpa de todo lo que pasa tampoco. Es algo bien confuso, pero también creo en la libre voluntad de las personas. O sea que el Mal existe como parte de nuestro segmento defectuoso. ¿Ve?

10:06 p. m.

 
Blogger Mamut said...

ya le tengo miedo a pocas cosas, y una de esas es la idea de que un día de estos haya matado a alguien sin que yo me de cuenta, entonces si eso me llegara a ocurrir comenzaría a pensar que el mal existe y no sólo la falta de amplitud perimetral para vivenciar.

12:11 p. m.

 
Blogger Mamut said...

ya le tengo miedo a pocas cosas, y una de esas es la idea de que un día de estos haya matado a alguien sin que yo me de cuenta, entonces si eso me llegara a ocurrir comenzaría a pensar que el mal existe y no sólo la falta de amplitud perimetral para vivenciar.

12:12 p. m.

 

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